martes, enero 09, 2007

Con hoy van 9 los dìas del año 7

De seguro les ha pasado que se toman un cafè con demasiada crema o se comen uno de esos corazones de masa de hojaldra que en vez de darle fuerzas al espìritu, lo agotan lentamente. Justo en estos momentos ando asì. Estoy en un ciudad que no es la mìa, una metropolis que ha abierto sus puertas para ser recorrida por el medio que los bolsillos disponga. Yo ando en bus. Vengo de un cafecito con un espresso panna que sabe a gloria (casi a ti, Gloria) pero algo en su composiciòn me afectò el ànimo, o sea, me dio una severenda patada en las costillas de la alegrìa. Es normal caerse y lo rico es levantarse a punta de chistes o fàrmacos, pero, aquì donde estoy sentado, ni lo uno ni lo otro. Pronto volverè a mi casa, a mi cama, a mi rutina que espero que para este año neonato no sea tan rutinaria. Bienvenidos a estos trescientos sesenta y cinco dìas (menos nueve) que de seguro traeràn màs calamidades para el mundo de lo aureàtico (vèase Kandinsky) como bonanzas para las cuestiones Bill Gatecianas.

2 comentarios:

milerximena dijo...

mi querido amigo esfera de plenitud o como mejor lo diria "gonada" jeje... es cierto el cafe produce cosas rarotas.. pero casi no tomo, y me acuerdo que en esa pequeñita ciudad iva a tomar cafesito en la casa caldas o en tierradentro con mi amigo, hay si... bonitos dias!.. pero sabes seguiremos haciendo que pasen cosas cheveres que nos algres nuestros corazones, pues te invito a un cafesito la proxima ves que nos veamos pa charlar mucho...baaaaaaaaaa!!

Lolita dijo...

¿Porqué será que uno se enferma cuando está lejos de su casa?. No hay nada mejor que sentirse mal y poder llegar a la cama de uno en cuestión de minutos.