martes, abril 26, 2011

Soy adicto




Soy adicto, lo confieso. Ya es el cuerpo el que me exige su consumo inmediato, es una droga caballo de troya, apareció para cambiarme la vida y aunque me ha dado casi todo lo que en este momento me constituye, también está haciendome desaparecer. Los 365, los 12, los 7 y mientras estoy despierto. Al desayuno me meto, hago el almuerzo conectado y a la hora de dormir. Internet me atrapó y sobretodo las series.

Ya vi todos los capítulos de Southpark, Naruto, Naruto Shippuden, The office, Padre de Familia, The Cleveland Show, The Big Bang Theory, Death Note, Hajime no Ippo, Deadman Wonderland, The Boardwalk Empire, Color Full, Doctor Katz, Futurama, Robot Chicken. Sumando las horas yo diría que son más o menos seis meses contínuos de mi vida en frente a la pantalla del computador. Quizá esté exagerando pero no deja de ser igualmente dramática la cantidad de tiempo vital dedicado al consumo de este tipo de documentos históricos.

A lo que va este texto es a que lo que antes eran programas de televisión, de entretenimiento o informativos, ya pueden ser analizados como documentos históricos. Las series online, al estar categorizadas por género, por año, por temporada, por formato, por productora o por popularidad, nos dan la oportunidad de estudiarla sincrónicamente, sin estar restringido por las variables de la emisión televisiva. Con los capítulos disponibles en internet, el lector va a poder leer y releer cuantas veces sea necesario un mismo capítulo. Por ejemplo, cuando teníamos que esperar una semana o una hora especial para ver un programa de televisión se volvía imposible estudiar la evolución de la narrativa del programa o el trabajo de los actores y personajes lo largo de las emisiones. Las comedias, los dramas, las novelas y los dibujos animados adquieren un caracter "histórico" por varias razones: porque se alejan del su contexto de emisión, porque empiezan a representar las condiciones de vida social y cultural de un periodo pasado, porque al perder vigencia pierden el beneficio de la polémica, porque se vuelve en referencia para futuras producciones.


La gran mayoría de series que fueron o están siendo transmitida por televisión se encuentran disponibles gratuitamente en la red. Haciendo un simil con los libros, las series televisivas se componen en capítulos (como los libros), las temporadas serían a su vez los tomos y el "todo" es la obra. Según Chartier en "La historia de la escritura", el origen de la palabra libro, en latín Liber que corresponde a cada una de las divisiones de la obra, El conjunto de pergaminos en rollados que componen una obra es el Codex, que significa "El que contiene".

Seinfield terminó hace más de 10 años, Southpark dejó de hacer capítulos este año, esas series están perdiendo la vigencia que las mantiene cercanas a nosotros, y por estar tan cercanas no las podemos ver cabalmente como al hacer zoom out viendo a una persona, que al acercarnos comenzamos a ver los detalles pero también los defectos.

Es curiosa la paradoja histórica de las invenciones. Tal como los pergaminos de Alejandría estaban enrrollados dentro de unos armários, donde en cada cajón se guardaban los volúmenes de una obra, ayer era en cintas enrolladas que se contenían las películas y la música que escuchabamos, y hoy es en cajas metálicas llamadas Servidores que guardamos online nuestros documentos e identidades.

Postdata de una frase que me gustó y que tiene poco y a la vez mucho que ver con lo anterior: "Las costumbres y los crímenes son motivados por presiones sociales". Pierre Levi

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