sábado, mayo 25, 2013

Breve tratado para convertirse en monstruo




Para convertirse en monstruo es necesario cumplir ciertos requisitos

El primero es despertar miedo en las personas y animales. El miedo corresponde a aquella sensación que nos hace sentir más próximos de la muerte. La autoconservación es el primer acto de los seres vivos, la lucha por la vida es una pausa en la segunda ley de la termodinámica, que expresa la disolución de los conjuntos (un conjunto como tu cuerpo biológicamente integral). Para convertirse en monstruo es necesário ser sinónimo de entropía, de caos, de tender a los cero grados Kelvin, que corresponde a -273 grados Celsius, que corresponde a -459,67 grados Fahrenheit. En otras palabras, el miedo nos deja frios. Por eso la noche es la casa de los monstruos, porque ellos salen cuando no hay calor, cuando no hay sol. 

Para convertirse en monstruo es necesário actuar con maldad. Ser malo a propósito. Y porque el bien y el mal son invención humana, para convertirse en monstruo es obligatorio conocer a los humanos, pues ellos tienen una mente que todo lo piensa en opuestos. alto-bajo, salado-dulce, Si-No. Y es que gracias a esa pequeña cualidad binárica, los humanos comenzaron a decirse unos a otros lo que Si se podía hacer y lo que No se podía, se comenzaron a decir, desde hace mucho tiempo, antes de los egipcos, antes de los cavernicolas que pintaron dentro de las cavernas de Altamira, antes de todo eso, se decían lo que convenía pensar y creer, porque pobres de aquellos que no lo hacían, aquellos rebeldes no merecían vivir. Para ser monstruo hay que generar impotencia. Los monstruo deben ser fuertes y dominantes, sin poder, no existen los monstruos. 

Para ser monstruo, hay que tener dientes y uñas. Si no tiene dientes, ya porque sea mueco y acabó de pasarse el cortauñas, hay que tener un cuchillo o una pistola, que son extensiones artificiales de los dientes y de las uñas. Para ser monstruo es importante tener algo que sea capaz de introducirse en la presa/victima para destrozarlo por dentro y así, volviendo a la primera condición de ser monstruo, matarlo. Si el monstruo no  puede matar a la presa/victima, por cualquiera que sea el motivo que le impida hacerlo, el monstruo secuestrara a la presa/victima en un lugar oscuro, húmedo, maloliente, en otras palabras, el monstruo se caracteriza por impedir la vida pública. Por eso se crearon las cárceles, para matar a los individuos mientras están vivos. Eso quiere decir que los que están en las cárceles están siendo víctimas de un monstruo. Si tienes un arma, eres un monstruo, también si tienes escamas, o mucho pelo, o cosas que generalmente tienen los animales. La perdida de la humanidad es primordial en los monstruos. 

Otra cosa que te vuelve monstruo es que no te entiendan. Generalmente los monstruos no hablan, y es que si hablaran, tal vez los entenderiamos. Con tantos extraños en las calles es dificil pensar que no hay monstruos allá afuera. Lo desconocido generalmente asusta al comienzo. Seguimos siendo niños ante lo nuevo. Si el Minotauo supiera hablar, tal vez Teseo no lo hubiera matado en el laberinto de Dedalos (en tributo a Dedalo, padre de Icaro y Yápige, gran inventor, ingeniero y artista). Y es por eso que el diálogo destruye a los monstruos. Hay que conversar con ellos. Deben ser hasta simpáticos en el fondo. Ahora me imagino las emocionantes historias que tendría para contar el Dragón de La bella durmiente, o los chistes del Kraken. 

Para finalizaar, la última condición para ser monstruo es tener sentido de lo dramático. Un buen monstruo es el que asusta. Si no da miedo, no es monstruo. El cigarrillo mata, pero no vemos a las personas gritando en el supermercado cuando ven encima del cajero un dispensador de cigarrillos con un "Fumar Mata"  escrito bien grande. Creo que el cigarrillo no tiene sentido de lo teatral. El cigarrillo en el cine ayuda a los actores a parecer mas profundos, pero no nos hace temblar como gallinas cobardes. En cambio, un león que salta sobre el niño perdido en alguna estepa africana, o un extraterrestre como el alien de HR Giger y Ridley Scott, que te saca los intestinos con esa lengua-feto que le nace de la boca, esos monstruos dan miedo y pueden generar buenos cuentos de terror, porque, y para encerrar este pequeño tratado sobre lo que se necesita para ser monstruo, lo más de lo más importante para ser monstruo es que hay que estar en un cuento. 


Ps:  - Estavan el Kraken (mito escandinavo de un calamar gigante que devoraba los barcos en altamar) y Cthulhu  (criatura de otra dimensión apresada en el fondo del mar) sentados en un bar, y el Kraken le pregunta a Cthulhu: ¿Cuál es el animal que es dos veces animal? - Cthulhu dice: Esa es fácil. El gato, porque es Gato y Araña. El Kraken le responde: No. No es el gato. Es tu mamá, porque es Perra y Cobra.